Semitonos, tonalidades y cents
Un semitono es el paso más pequeño de la música occidental, la distancia entre dos teclas vecinas del piano. Subir una canción dos semitonos convierte una canción en Do en una canción en Re; doce semitonos son una octava completa. Si conoces la tonalidad de la canción, elígela en Tonalidad de la canción y la herramienta te muestra la nueva tonalidad mientras cambias el tono.
Los cents dividen un semitono en cien partes. Úsalos para igualar una grabación que está un poco desafinada respecto a tu instrumento, por ejemplo un casete viejo que corre algo rápido, o una pista afinada en La4 = 432 Hz (unos -32 cents respecto a 440 Hz).
Mismo tempo, otro tono
Si solo reproduces un audio más rápido, el tono sube, como un disco a la velocidad equivocada. Para mantener el tempo, la herramienta usa un phase vocoder: el sonido se divide en fragmentos cortos superpuestos de unos 90 milisegundos, cada fragmento se analiza por frecuencias, se estira en el tiempo y luego se remuestrea a su duración original. El bloqueo de fase mantiene unidos los componentes de cada sonido, lo que evita casi todo el sonido hueco y con eco de los cambiadores de tono más simples.
Los cambios pequeños, de uno a tres semitonos, suenan naturales en casi toda la música. Los cambios grandes se notan: la batería pierde algo de pegada y las voces suenan como otra persona, más pequeña o más grande, porque el carácter de la voz (sus formantes) se mueve junto con el tono. Desmarca Mantener el tempo para el efecto clásico de disco, en el que velocidad y tono cambian juntos y el sonido queda perfectamente limpio.
Formatos y calidad
El MP3 se reproduce en todas partes, el M4A (AAC) es el formato nativo de los dispositivos Apple y el WAV va sin comprimir para seguir editando. MP3 y M4A se guardan a 192 kbit/s, que para la mayoría de las personas suena igual que el original. Se pueden procesar archivos de hasta 20 minutos; una canción de cuatro minutos suele tardar unos pocos segundos.