Cómo funcionan las bases numéricas
La base indica cuántos dígitos distintos usa un sistema de numeración. El decimal usa diez (del 0 al 9), el binario usa dos (0 y 1), el octal usa ocho y el hexadecimal usa dieciséis, con las letras de la A a la F para los valores del 10 al 15. Cada posición vale la base multiplicada por la posición de su derecha, así el binario 1011 es 8 + 0 + 2 + 1 = 11 en decimal.
Los ordenadores guardan todo en binario, y los programadores usan el hexadecimal porque un dígito hexadecimal equivale exactamente a cuatro bits. Por eso los colores, las direcciones de memoria, los valores de bytes y las firmas de archivo suelen escribirse en hexadecimal. La base 36 usa todos los dígitos y letras y sirve para identificadores cortos.
Resultados exactos con números muy grandes
Muchos convertidores pierden precisión a partir de unos 16 dígitos decimales, porque usan los mismos números de coma flotante que una calculadora. Este calcula con enteros de cualquier longitud, así un valor de 128 bits o un decimal de 40 dígitos sale exacto. Las fracciones se convierten dígito a dígito: cuando los dígitos se repiten sin fin, como le pasa a 0.1 en binario, la parte periódica se muestra entre paréntesis, y los resultados largos se cortan tras el número de dígitos que elijas. En la herramienta, la parte fraccionaria se escribe con punto.
Números con signo y complemento a dos
Los procesadores guardan los enteros negativos en complemento a dos: en 8 bits, -1 es 11111111 y -128 es 10000000. Activa Con signo y elige un ancho de bits para ver el patrón de un número decimal negativo, o para leer un patrón binario o hexadecimal como valor con signo. La herramienta avisa cuando un valor no cabe en el ancho elegido.