Dos tipos de contraseña en un PDF
La contraseña de apertura (también llamada contraseña de usuario) es el verdadero candado: sin ella el PDF no se puede abrir, y sus páginas, textos e imágenes quedan guardados cifrados dentro del archivo. Cualquiera que reciba el archivo necesita la contraseña para leerlo.
La contraseña de permisos (también llamada contraseña de propietario) solo importa cuando limitas la impresión, la copia o la edición. Los lectores que respetan estos límites muestran el documento, pero bloquean esas acciones hasta que se escribe la contraseña de permisos. La mayoría de las apps de PDF los respetan, aunque no todos los programas lo hacen, así que toma los límites como una petición amable y la contraseña de apertura como la protección real.
AES-256 o AES-128
AES-256 es el cifrado del estándar PDF actual y la opción predeterminada aquí. Se abre en Adobe Acrobat y Reader, en los visores de PDF de Chrome, Edge, Firefox y Safari, en iPhone y Android y en el software de oficina actual. Elige AES-128 solo si el archivo tiene que abrirse en un lector de PDF muy antiguo. Con AES-128 la contraseña solo puede llevar letras latinas, números y símbolos comunes.
Un cifrado fuerte solo sirve con una contraseña fuerte. Usa al menos 10 caracteres, combina palabras y números y no repitas la contraseña de tu correo o de tu banco. Envía la contraseña por un canal distinto al del archivo, por ejemplo por teléfono o por mensaje de texto.
Tu archivo se queda contigo
El cifrado se hace por completo en tu navegador. Ni el PDF ni la contraseña se envían a ningún sitio, y la contraseña no se guarda en el enlace de la página ni en este dispositivo. Si la olvidas, nadie podrá recuperarla por ti, así que conserva una copia del archivo original o guarda la contraseña en un gestor de contraseñas.